View Full Version : No a las papeleras
Desde España y Finlandia
Hasta la R.O.U.
ENCE Y BOTNIA
Fábricas de Pasta celulosa
Consecuencias Ambientales
Utilización de 86.000 m3 de agua del Río Uruguay (80 millones de litros), que vuelven al río con la carga de contaminantes químicos: Cloro e hidróxido (clorato de sodio) en una cantidad de 50.000 toneladas por año.
Para procesar la pasta base, se utiliza el proceso KRAFT o blanqueo ECF (parcialmente exento de cloro): los chips de madera se cocinan con productos químicos, que son: Dióxido de Cloro (7.200 kg. p/día), Soda Cáustica (6.900 kg. p/día), Hidrógeno y Acido Sulfúrico (4.800 Kg. p/día)
Extracto del informe del Impacto Ambiental Botnia (pág. 9, 13 y 18)
Debemos aclarar que el sistema ECF está prohibido en los países del primer mundo por la fuerte y protectiva legislación ambiental.
El dióxido de cloro y el dióxido de azufre serán producidos allí mismo, con el riesgo de formación de dioxinas en dicho proceso, además de producir 50 mil toneladas por año de clorato de sodio y de 25 mil de peróxido de hidrógeno. "El polo industrial”, que generará un grave peligro cancerígeno, estará compuesto por dos megaplantas que liberarán a la atmósfera entre uno y tres kilos de dióxido de sulfuro (reconocible por el olor a huevo podrido) por cada tonelada de pulpa producida“.
Los 86.000 m3 de efluentes diarios llevarán:
AOX, Fósforo, Nitrógeno, Mercurio.
Las emisiones atmosféricas llegarán a 50 Km. a la redonda, conteniendo 14.000.000 de m3 de gases promotores del efecto invernadero:
Vapor de agua (genera calentamiento de la atmósfera)
1.000.000 kg. por día de carbono contaminante (teniendo en cuenta a las dos empresas, ENCE y BOTNIA)
Dioxinas y Furanos, de las cuales la OMS asegura que están prohibidas para el ser humano, por ser sustancias CANCERÍGENAS y BIOACUMULATIVAS (sobre todo en las grasas de peces y seres humanos)
20.000 kg. diarios de Monóxido de Carbono.
Dióxido de Azufre, que genera lluvia ácida, destruye bosques y alimentos, y las partículas en suspensión de azufre llegarán a 2.500 kg. por día.
Residuos sólidos peligrosos (según el Informe Ambiental Botnia), serán: aceites, solventes, chatarras de baterías, pesticidas a razón de 150 toneladas por año, que serán enviados a una planta para materiales peligrosos y luego al VERTEDERO INDUSTRIAL (se entierran, para luego cubrir con tierra fértil), lo que provocará contaminación de las aguas subterráneas.
BOTNIA ha expresado su conocimiento de las limitaciones económicas y tecnológicas del gobierno uruguayo, para la ejecución de un control efectivo y continuado en los alrededores de la planta …
¡Y ha sugerido la creación de un ENTE o INSTITUCIÓN LOCAL, en Fray Bentos, para llevar a cabo el control ambiental independiente!
Estas empresas producirán anualmente 1.500.000 toneladas de pasta celulosa.
Son 5 veces mas grandes que la instalada en la ciudad de Pontevedra (España), donde la empresa ENCE fue condenada por delito ecológico por un Tribunal Internacional.
La producción de ENCE y BOTNIA en Fray Bentos supera en 15 veces la de mayor producción pastera en nuestro país.
Además del altísimo costo en salud que pagarán los 200.000 habitantes afectados de la región y las futuras generaciones, se verá destruido el turismo de la región, con la desaparición de los balnearios del Río Uruguay.
Se perderán 1.300 puestos de trabajo turístico en la ciudad de Fray Bentos y 5.000 puestos en la ciudad de Gualeguaychú.
Entre los incumplimientos legales por parte de ambos países, Presidentes Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez, se encuentran:
Incumplimiento del art. 41 de la Constitución Nacional.
Incumplimiento de la Ley 21.413 “Estatuto del Río Uruguay”, del año 1975, art. 7,8,27,28,29,30 y 42.
Incumplimiento de la “Ley General de Ambiente Nº 25.675, art. 1,2,3 y4, “Principios de Prevención, Precaución y Sustentabilidad”
Para mayor información, visita las páginas www.noalapapelera.com.ar ( y formá parte de la Asamblea Ambiental Permanente de Gualeguaychú)
www.foroecologista.org.ar (Foro Ecologista de Paraná)
www.dinama.gub.uy (Dirección nacional del Medio Ambiente de la R.O.U.)
www.guayubira.org.uy (Grupo Ambientalista sobre Montes y Forestación)
www.medioambiente.gov.ar (Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable)
O comunicate con el Consejo Federal del Medio Ambiente
cofema@medioambiente.gov.ar
Hagamos de esta lucha una lucha de todos.
El siguiente paso de estas megaempresas es una fábrica de pasta celulosa en la ciudad de Corrientes, sobre los márgenes del Paraná medio.
Está en nuestras manos hacerles saber que estamos.
Luchemos juntos contra todo tipo de industria contaminante.
Está en juego nuestro futuro.
Krusty como veo que sos un defensor de la ecologia y el medio ambiente te dejo aca una direccion desde la que tambien podes apoyar y trabajar, para esta causa y otras. Seguramente conoces la pagina pero te dejo la direccion y ahi podes entrar y registrarte como ciberactivista, e invitar a otros a que lo hagan.
Un beso
www.greenpeace.org.ar
si, la conozco, gracias por la invitacion :aplau:
Tras la huella de la celulosa en Finlandia
La otra cara de la moneda
Ricardo Carrere, Grupo Guayubira
2005
Invitado por la Asociación Finlandesa para la Protección de la Naturaleza, visité Finlandia del 7 al 15 de junio de 2005, con el objetivo de recopilar información independiente acerca de fábricas de celulosa en ese país, dado que la empresa finlandesa Botnia planea instalar una fábrica de ese tipo en Uruguay. Durante la visita tuve la oportunidad de recorrer el sudeste de Finlandia, sobre el lago Saimaa, donde se ubican las plantas de UPM (Lappeenranta), Metsa Botnia (Joutseno) y Stora Enso (Imatra). Tanto allí como en Helsinki y Tampere, pude conversar con pobladores locales, con ambientalistas, con agencias de monitoreo ambiental y con sindicalistas, obteniendo así información de primera mano sobre el tema de los impactos sociales y ambientales de la producción de celulosa. Agradezco a todas y a todos sus valiosos aportes y su gran cordialidad y gentileza.
Una larga historia de contaminación
Las fábricas de celulosa tienen una larga historia de contaminación en Finlandia. El mismo grupo de empresas (UPM/Kymmene, Metsa Botnia, M-Real, Stora-Enso) que ahora se presenta al mundo como cuidadosas del medio ambiente, contaminaron impunemente durante décadas el agua, el aire y la salud de la gente de ese país. Fueron las luchas ambientalistas de la década del 80 y principios de los 90 las que finalmente obligaron a la industria mundial de la celulosa y el papel a introducir cambios tecnológicos para limitar sus emisiones y efluentes contaminantes. Como dice Esa Konttinen (2001), quienes forzaron a las fábricas de celulosa y papel a adoptar esos cambios fueron los ambientalistas regionales y locales. “Sin esa presión ‘desde abajo’ –afirma Konttinen- la legislación nacional no habría sido efectiva”.
Ese pasado explica dos actitudes de mucha gente de la Finlandia de hoy. Por un lado, cuando se les pregunta acerca de olores y contaminación, inmediatamente dicen que ahora la situación es mucho mejor que antes. Por otro lado, cuando se le pregunta más acerca del olor actual, muchos responden, como un chiste repetido, y sujeto a distintas interpretaciones, que “el dinero huele”, dando la impresión de un fatalismo aceptado en su visión acerca del pasado y el presente de la industria de la celulosa y el papel.
La contaminación y el olor aún existen
Sin embargo, pese a las mejoras, la contaminación y el olor aún existen. Durante mi visita no pude percibir olor alguno, por la sencilla razón de que las fábricas no estaban funcionando, a resultas de una medida de “lock-out” (cierre) adoptada por las patronales en conflicto con sus trabajadores. Dicha situación fue aprovechada por dos organizaciones locales (el Centro de Naturaleza del Sureste de Finlandia y la Asociación para la Protección del Lago Saimaa), para hacer una investigación sobre la calidad del agua. Como resultado del estudio, el 10 de junio el periódico Etelä-Saimaa publicó un artículo con el sugestivo título de “Cierre de las fábricas: mejoró la calidad del agua del lago Saimaa”. Allí se explica que estando las operaciones de la fábrica suspendidas se tomaron muestras de agua cerca de la misma y se constató una fuerte caída en materia de presencia de nitratos, de sodio y de fósforo, así como una menor Demanda Química de Oxígeno. Es decir, que en menos de un mes de inactividad, la calidad del agua mejoró sustancialmente, demostrando así que las fábricas siguen contaminando.
En la región visitada hay dos oficinas de monitoreo ambiental. Una de ellas se centra en la calidad del aire (el Centro Ambiental del Sudeste de Finlandia) y la otra en la calidad del agua (la Asociación para la Protección del Agua del Lago Saimaa), en una amplia zona del lago Saimaa, donde existe una gran concentración de fábricas de celulosa. En ambas oficinas se me proveyó de información detallada sobre el tema.
Observando las gráficas de calidad del agua, se percibe que en todos los casos hay una mejoría entre la situación reinante en 1982 y la de 2004, pero de cualquier manera se constata que sigue habiendo contaminación en las áreas cercanas a las fábricas.
En materia de calidad del aire también se evidencian mejoras entre 1989 y 2004, pero aún persisten importantes emanaciones de dióxido de azufre y de compuestos sulfurosos olorosos. Preguntados concretamente acerca de los olores, los investigadores estimaron que alrededor de una vez al mes se notan olores fuertes y desagradables. Tal opinión en general coincide con la de muchas otras personas a las que formulé la misma pregunta, aunque para algunas los olores son más frecuentes (dos veces al mes o incluso diarios). Sin embargo, prácticamente todos agregaron que la gente local no es capaz de percibir niveles de olor más bajos, que en cambio son olidos por visitantes externos no acostumbrados a esa contaminación.
A lo anterior debe agregarse que ninguna de las fábricas de la región visitada tiene el porte de la proyectada para Uruguay, cuya producción sería casi dos veces mayor que cualquiera de las tres visitadas. La contaminación sería por lo tanto al menos el doble o quizá tres veces mayor si también se instalara en Fray Bentos la planta de 500.000 toneladas de la empresa española Ence.
El olor no es sólo molesto: es peligroso
Durante la visita también concurrí al Instituto de Karelia del Sur sobre Alergia y Ambiente, donde a principios de la década de los 1990 se llevaron a cabo una serie de estudios acerca de los impactos de los compuestos sulfurosos olorosos sobre la salud humana. Estos compuestos son fundamentalmente el sulfuro de hidrógeno (H2S), el metil mercaptan (CH3SH) y los sulfuros de metilo [(CH3)2S y (CH3)2S2]. Los mismos son emitidos por fábricas de celulosa que utilizan un proceso con sulfato, que es el empleado por la mayoría de las fábricas de esta industria y por todas las del área visitada.
De los varios estudios realizados surge claramente que estos olores no son simplemente desagradables y molestos (que lo son), sino que además impactan sobre la salud, en particular incrementando el riesgo de infecciones respiratorias agudas, problemas de la vista, cefaleas y problemas neuropsicológicos, entre otros. Los estudios además constataron que estos compuestos ingresan a las viviendas de los habitantes locales, por lo que la gente también está expuesta a los mismos dentro de sus casas.
A su vez, varias personas preguntadas al respecto de su experiencia en materia de enfermedades que asocian a las fábricas de celulosa, inmediatamente hablaban de asma, alergias y problemas de la piel.
El desastre ambiental de 2003
En el verano de 2003, unos 7.500 metros cúbicos de licor negro escaparon de la fábrica de celulosa de UPM en Lappeenranta y contaminaron gravemente un área importante del lago Saimaa. De acuerdo con la prensa local, “la planta de tratamiento biológico no fue capaz de hacer frente a esa súbita descarga y en el espacio de unos pocos días el licor negro se esparció aguas adentro del lago”. La prensa continúa diciendo que “el licor negro consume el oxígeno del agua, causando una elevada mortandad de peces y también oscurece el agua y contamina las orillas. Además, tiene un olor sumamente desagradable. La mitad de la población de peces resultó erradicada en un radio de tres kilómetros de la planta”.
Conversando al respecto con la gente local, se me informó que el accidente generó un enojo muy grande, ya que ocurrió justo cuando empezaban las vacaciones de verano (en Finlandia el verano es muy corto) y la gente se disponía a disfrutar del lago. Para peor, la empresa no informó a nadie acerca del problema. Una persona me dijo: “Yo estaba realmente asombrada. Era como en los viejos tiempos. El agua estaba pesada, blanca, llena de espuma. El olor era terrible. Nos estropeó las vacaciones, ya que el problema duró un mes entero”. Lo más increíble es que hasta el día de hoy el Estado no ha presentado cargos contra la empresa, lo que estaría mostrando el poder político de la misma.
Algo más sobre el agua
Uno de los argumentos que se han utilizado en Uruguay para “demostrar” que las fábricas de celulosa finlandesas no contaminan, es que la gente se baña en el lago Saimaa, donde las fábricas vierten sus efluentes. Sin embargo, se olvidan de mencionar que esas zonas de baños son precisamente las que no están expuestas a los efluentes y que el lago Saimaa es el más grande de Finlandia, con una superficie de 4.400 km2 (4 veces más grande que la laguna Merín), una profundidad media de 12 metros y una máxima de 93 metros. Por otro lado, tuve la oportunidad de ser llevado a una isla que se encuentra frente a la planta de UPM, donde constaté que la propia empresa reconoce implícitamente la contaminación. La isla ha dejado de ser tal, debido a la construcción de un dique que es a la vez carretera. De un lado está la planta y la parte del lago donde vierte sus efluentes, en tanto que del otro lado del dique el agua está limpia. A poca distancia hay una bomba, que la empresa utiliza para sacar agua del lado donde ésta está limpia para enviarla a la planta para su uso en el proceso industrial. O sea, que reconoce que el agua del otro lado no es apta ni siquiera para la industria. Además, se me mencionó –aunque no tuve la oportunidad de verlo- que en otras plantas las empresas utilizan un sistema de bombeo para empujar sus efluentes lejos de las costas.
También es importante mencionar una diferencia sustancial con Uruguay: el largo y muy frío invierno. En efecto, durante muchos meses el agua del lago permanece totalmente congelada, a tal punto que pueden transitar vehículos pesados sobre el mismo. Eso hace que los efluentes fluyan por debajo de la capa de hielo durante todo ese tiempo, por lo que no es una situación comparable a la de Uruguay.
Una zona llamada “Pulp”
La fábrica de Botnia se encuentra en Joutseno en una zona llamada “Pulp”. Lo interesante es que “pulp” ni siquiera es una palabra en finlandés, sino que significa celulosa en inglés. Más interesante aún es que antes se llamaba Haukilahti, que en finlandés quiere decir “Bahía de los Hauki” (una especie de pez). Demás está decir que ese nombre es cosa del pasado, ya que son pocos los peces de esa especie que han logrado sobrevivir. Una pobladora local nos acompañó a orillas del lago y nos contó los problemas sufridos a lo largo de su vida por causa de la fábrica de celulosa. Nos dijo que si bien la situación había mejorado, la pesca estaba prohibida cerca de la fábrica y que no se podía alimentar “ni a los gatos” con esos pescados.
Joutseno solía ser una región eminentemente agrícola. Ya no más. Ahora su casi única actividad económica es la fábrica de celulosa. Su otra actividad es de “servicios”: una cárcel. Hasta el hospital para enfermos mentales que hay allí dejó de funcionar. El turismo no existe y no pude pernoctar allí como quería, por la simple razón de que no hay ningún lugar donde alojarse.
El peligro químico latente
Es importante saber que las fábricas de celulosa utilizan grandes cantidades de compuestos químicos peligrosos. Entre ellos se encuentra el dióxido de cloro (utilizado para el blanqueo de la celulosa), que es un gas violentamente explosivo. Sumado a todos los demás productos químicos que se utilizan en la producción de celulosa, resulta claro que estas fábricas implican un peligro químico latente y permanente. De acuerdo con informaciones de una integrante del Partido Verde finlandés, el Director del Organismo de Ordenamiento Territorial de la ciudad de Lappeenranta dijo recientemente que nadie debería vivir en el entorno de 5 kms alrededor de la fábrica de celulosa. Afirmó que esa era una directiva de la Unión Europea y que la razón principal era precisamente la posibilidad de accidentes vinculados a los productos químicos utilizados en las plantas. Se nos dijo además que en las escuelas locales hay prácticas mensuales de seguridad, que incluyen el uso de máscaras antigás.
El misterio de las dioxinas
Uno de los principales problemas ambientales asociados a la industria de la celulosa ha sido el de la liberación de un conjunto de sustancias sumamente tóxicas conocidas bajo el nombre genérico de dioxinas. Imaginé que éste sería uno de los principales aspectos del monitoreo ambiental en esta región. Para sorpresa mía, cuando pregunté a las personas encargadas del monitoreo del aire y a las responsables del tema agua, me respondieron que ni se hacía ahora ni se había hecho antes un seguimiento de estos contaminantes. Es más, no tenían ni idea si alguien estaba haciendo ese monitoreo en otras zonas del país. Esto resulta un misterio, ya que de acuerdo con las afirmaciones de los representantes de UPM/Botnia en Uruguay y de los delegados finlandeses a la Conferencia de las Partes del Convenio de Estocolmo (que incluye a las dioxinas entre los contaminantes a ser eliminados), parecía que en Finlandia el tema estaba bajo total control. Sin embargo, al menos en la zona recorrida (con tres grandes fábricas de celulosa), el tema dioxinas ni siquiera es conocido y mucho menos controlado.
Un turismo muy particular
En Uruguay, los representantes de UPM/Botnia han utilizado como “prueba” de que la planta de celulosa prevista para Fray Bentos no va a incidir negativamente sobre el turismo local, el hecho de que tanto en Lappeenranta, como en Imatra, hay una importante corriente turística. Sin embargo, se olvidan de mencionar dos temas importantes. El primero es el ya mencionado de los baños en zonas donde la contaminación no llega, que no sería el caso de Fray Bentos, donde los efluentes de la fábrica deben necesariamente ir aguas abajo, donde se encuentra la zona turística del Balneario Las Cañas. El segundo es la diferencia entre el tipo de turistas que van a esa zona de Finlandia y el que llega a Las Cañas. A Lappeenranta e Imatra concurren fundamentalmente finlandeses y rusos. Como vimos, los finlandeses parecen aceptar el olor como algo que forma parte de su realidad y confían en el gobierno en materia de control de la calidad del agua. A su vez, los rusos tienen fábricas de celulosa más vetustas y olorosas que las finlandesas (entre ellas, una de la norteamericana International Paper cerca de la frontera con Finlandia), por lo que tampoco les ofende el olor que se percibe en Finlandia. Totalmente distinto es el caso de Las Cañas, donde los turistas vienen al “Uruguay Natural” a respirar aire puro y a bañarse en las aguas del río Uruguay y donde no existe demasiada confianza en los controles ambientales del Estado.
Exportando problemas ambientales
Hablando con el economista del sindicato de papeleros de Finlandia, me explicaba que en su país se hace un manejo bastante bueno de los bosques, tratando de utilizar el recurso sin agotarlo. A eso se suma la muy fuerte presión ambientalista para la conservación de los bosques. Sin embargo, la producción maderera del país ya no es suficiente para abastecer a las fábricas de celulosa existentes y alrededor de un tercio de la madera utilizada proviene de Rusia. En ese país, la producción maderera está dominada por mafias cuyo interés central es la obtención de ganancias a costa de los bosques del país. Pero la corrupción no solo existe en Rusia. Pocos días atrás, la policía de Rusia y de Finlandia anunciaron que un ejecutivo de la empresa finlandesa UPM estaba bajo sospechas de haber estado recibiendo millones de euros en la comercialización de madera rusa, en una maniobra en la que tanto la empresa vendedora como UPM evadían impuestos en Rusia y en Finlandia.
El resultado final es que la importación de madera de Rusia a Finlandia implica una forma de exportar los problemas ambientales. Si bien por ahora los bosques rusos son percibidos como minas inagotables, lo cierto es que son finitos y que en algún momento se va a restringir su uso. Es por eso que las empresas papeleras finlandesas están comenzando a buscar nuevas fuentes de materia prima –en particular de fibra corta- y nuevos sitios donde instalar otras fábricas de celulosa y papel.
En junio de este año, cuatro empresas finlandesas de este sector dijeron que actualmente estaban invirtiendo en fábricas de celulosa en América del Sur y China y que en el futuro lo harían en la India (publicado en Kaleva, 7/6/05). En materia de papeleras, afirmaron que no instalarían nuevas fábricas ni en Finlandia ni en Europa y que las futuras inversiones para la fabricación de papel las harían en mercados de consumo creciente tales como China e India. Dado que Sudamérica no es percibida como un mercado futuro importante para el consumo de papel, cumpliría el rol de producir celulosa para la exportación.
La nueva materia prima para la producción de celulosa provendría de las plantaciones de monocultivos de eucaliptos en países como Uruguay, donde crecen a un ritmo 10 veces más rápido que en Finlandia. Es decir, que también aquí, las empresas finlandesas estarían exportando los problemas ambientales asociados a esos monocultivos y a la producción de celulosa a terceros países.
Patronales como tantas
Las patronales de la celulosa y el papel de Finlandia han demostrado ser iguales a tantas otras. En efecto, el 18 de mayo desencadenaron un serio conflicto, al decretar un “lockout” patronal (cierre de la fábrica por la patronal) en todas las fábricas de celulosa y papel de ese país. Durante toda la duración de mi visita a Finlandia las fábricas permanecieron cerradas.
¿Cuál fue la “grave” causa de este conflicto? La causa aparente fue que el sindicato adoptó la medida de suspender las horas extras. Sin embargo, de acuerdo con fuentes sindicales, las verdaderas causas son otras. Entre ellas se destacan:
- que las empresas exigen que la fábrica siga funcionando durante las vacaciones de verano y Navidad, sin compensación para los trabajadores
- la tercerización discrecional de todas las tareas que las empresas deseen pasar a la órbita de subcontratistas
- la suspensión de trabajadores durante ciertos períodos
- jornadas de 12 en vez de 8 horas diarias
- acortar las vacaciones de verano a una semana.
El argumento de la patronal es que esas son prácticas comunes en otros países productores de celulosa y papel. Es decir, que lo que se intenta es rebajar las condiciones de trabajo en Finlandia a los niveles más bajos posibles. ¿Hace falta mencionar por qué Uruguay les resulta tan atractivo?
Los sindicalistas finlandeses también mencionan otra posible razón para explicar la inflexibilidad patronal en el conflicto: que se trata de una maniobra para elevar el precio del papel. En efecto, el largo cierre de las fábricas en Finlandia (a las que se ha sumado el paro solidario en fábricas ubicadas en otros países) ha tenido un impacto sobre los precios, que se han visto incrementados frente a un posible desabastecimiento. Es decir, que quienes tenían importantes stocks de papel se han visto beneficiados por el cierre de las fábricas.
Problemas sociales
Una táctica utilizada para dividir a la opinión pública por parte de los sectores políticos de derecha consiste en decir que los trabajadores finlandeses de la celulosa y el papel son los mejores pagos de Finlandia. Sin embargo, se esconde el hecho de los problemas que han sufrido y sufren. Por un lado, la modernización de la industria a partir de principios de los años 90 implicó un proceso de automatización importante, que dejó a muchos trabajadores sin puestos de trabajo. Por otro lado, la propia automatización está dando lugar a problemas de salud debido al aislamiento en que muchos trabajadores desarrollan sus tareas, sentados todo el día o la noche frente a una pantalla de computadora. Además, el sistema vigente de turnos de trabajo rotantes (diurnos y nocturnos) también resulta en impactos sobre la salud de los trabajadores, en particular vinculadas a dificultades para dormir en forma adecuada. En base a esos problemas, el sindicato vincula la muerte de unos 300 trabajadores a factores de alguna manera relacionados a las condiciones laborales. A eso se suman problemas de alcoholismo relacionados a despidos y a condiciones de trabajo, que a su vez resultan en problemas de violencia familiar. O sea, que estos trabajadores no son en definitiva tan privilegiados como se los quiere presentar frente a la opinión pública.
A modo de conclusión
De todo lo anterior surgen una serie de elementos que aportan nuevos datos al debate instalado en Uruguay acerca de las fábricas de celulosa. Poco de ello pudo ser percibido por quienes viajaron a Finlandia invitados por la principal parte interesada -la empresa Botnia- que mostró lo que quería mostrar y demostró lo que quería demostrar. Por supuesto que de ninguna manera cuestionamos la honestidad de legisladores y periodistas que participaron en dichos viajes y que sacaron sus conclusiones a partir de lo que efectivamente tuvieron la oportunidad de ver. En este relato intento mostrar la otra cara de la moneda, que entiendo se acerca mucho más a la realidad a la que nos podremos ver enfrentados –uruguayos y argentinos- en caso de instalarse una o dos plantas de celulosa en Fray Bentos, con una capacidad de producción dos o tres veces superior a cualquiera de las tres fábricas de la región que visité en Finlandia.
Botnia y Ence siguen con sus planes de querer contaminarnos. Ya envenenaron ríos y poblaciones en Argentina, España, Brasil y Chile.
Ahora vienen por más.
Las planta de pasta celulósica de la empresa finlandesa Botnia sigue construyéndose a pesar de entrar en colisión con la letra del Estatuto del Río Uruguay, del cual tanto Argentina como Uruguay son firmantes.
Estas empresas van a contaminar nuestro río.
Exigiles a los gobiernos de Argentina y Uruguay que implementes las medidas necesarias para que detengan las obras ya y que adopten un Plan de Producción Limpia de la Industria del Papel para la región.
Paralicemos esta amenaza.
Hasta hoy, 2245 personas han enviado este mensaje.
Dr. Néstor Kirchner
Presidente de la República Argentina
Dr. Tabaré Vázquez
Presidente de la República Oriental del Uruguay
Me dirijo a Uds. a fin de solicitarles que adopten las medidas necesarias a fin de asegurar la inmediata paralización de las obras de las empresas Botnia y ENCE. Ambas empresas van a utilizar, para la obtención de pasta de celulosa, tecnología ampliamente cuestionada internacionalmente por sus efectos contaminantes.
Asimismo, les requiero que instruyan a los delegados de la GTAN (Grupo Técnico de Alto Nivel) de la Comisión Binacional creada por ambos países el año pasado para que elaboren, durante el año 2006, un Plan de Producción Limpia que deberá ser asumido por la industria de pasta celulósica en Argentina y Uruguay. Dicho Plan deberá contener los siguientes requisitos básicos:
- Eliminación total del cloro en el proceso de blanqueo de la pasta de celulosa
- Extensión del proceso de cocción de los chips y de delignificación en base a O2
- Circuito cerrado de efluentes en las plantas de pasta de celulosa
- Aumento del porcentaje de papel que es reciclado y el contenido de papel reciclado post-consumo en los papeles a la venta
- Establecimiento de líneas de crédito blandas para la eliminación de los efluentes en las industrias del sector, promoción y crecimiento de las empresas de reciclado
- Explotación sostenible de los recursos forestales de los que se extrae la materia prima, a través de la certificación FSC
- Aprobación de las comunidades afectadas por los emprendimientos de plantas industriales y de plantaciones forestales, y evaluación de los impactos ambientales y socioeconómicos para cada uno de los casos
La industria de la pasta celulósica es una amenaza contaminante para nuestros países. Es su deber protegernos del peligro que encierran y asegurarnos un desarrollo sustentable. El Plan propuesto establece las condiciones necesarias para lograrlo.
Cordialmente,
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E-mail Ciudad
Estado o Provincia País
Sí, deseo recibir más información sobre las campañas de Greenpeace y de cómo colaborar.
Mi nombre es Mikael, y vine desde Finlandia para detener la construcción de la planta de celulosa que la corporación finlandesa Botnia pretende construir en Fray Bentos y que va a contaminar el río Uruguay.
Hoy junto a otros activistas de Alemania, Argentina, Brasil, Chile, Finlandia, Italia, México y Uruguay bloqueamos esta obra. En este momento, estamos detenidos en Fray Bentos por intentar detener definitivamente la instalación de esta papelera.
Esta planta perteneciente a la compañía Botnia y la proyectada por la empresa española Ence utilizarán un tipo de tecnología que producirá la destrucción de los ecosistemas del río Uruguay, daños en los peces y contaminación de alto impacto en las comunidades locales.
Nosotros ya estamos impidiendo la construcción de la planta. Pero necesitamos tu ayuda para detener definitivamente esta tecnología contaminante en las plantas que han proyectado instalar y en las que ya existen en Argentina y Uruguay.
Escribiles ahora a los gobiernos de Argentina y Uruguay haciendo click aquí y exigiles que implementen las medidas necesarias para que detener estas obras ya mismo y que adopten un Plan de Producción Limpia de la Industria del Papel para la región.
Sé que juntos vamos a detenerlos.
Saludos,
http://greenpeace.org.ar/papeleras/que_puedo_hacer.htm
salamedesoja
18-01-2006, 15:20
100 % de acuerdo
Los uruguas siempre fueron sirvientes de alguien: de los franceses, ingleses, argentinso en punta del este y ahora de yankys españoles y quien les de un mango.
Lo de las papeleras es minimo, porque ellos si no les va bien enseguida se van del pais.
Siempre son tres millones de habitantes.
Esa es la guapeza charrua.
Jaimar
Se independizaron para facilitar el paso a las grandes potencias para colonizar los franceses el Paraguay.
Son el tapon que pusieron para balcanizar Las Provincias Unidas del Sur que asi me gusta llamar a la argentina y todos los del sur.
Pero ellos siempre se vendieron al mejor postor.
Hasta ayudaron a los ingleses en la guerra de Malvinas.
San Martin y Artigas hicieron lo posible por destruir la Union latino americana, por orden de las potencias del momento.
Hoy los dirigentes Uruguayos como simpre reciben migajas que le tiran los imperialistas.
Esta no es una cuestion tecnica, es simplemente una cuestion politica, y mientras exista el Uruguay siempre el Rio de la Plata estara a disposicion del que ponga algo para la elit uruguaya que es de cuarta.
Se llamen: Blancos, Colorados o Frente amplio.
Encima los tenemos que bancer a los desterrados uruguas en la Boca afanando en los conventillos.
He navegado por todo el mundo y la mayor cantidad de desterrados eran uruguayos, ha eso si simpre con el mate y muyyyy nacionalistas.
Dejemos de joder con tecnicismos.
Las papeleras se van a hacer.
jaimar, algunas de tus declaraciones son mas que controvertidas.
¿como ayudaron a alos ingleses en malvinas?
san martin siembra ciertas dudas sobre si trabajaba para los ingleses o no, en definitiva la mayoria de los libertadores americanos responden a un interes de clase o regional...
con respecto a la independencia de uruguay, segun la historia no tan oficial, artigas no buscaba la segregacion, es algo que sucedio por distintos motivos (caso distinto al de paraguay, ya que asuncion nunca acepto el ascenso de buenos aires). uno de ellos, muy importante, es la serie de maniobras de mi ciudad, buenos aires, durante la decada de 1810, como permitir la invasion portuguesa de la banda oriental. todo esto motivado por el temor a montevideo como puerto rival de buenos aires y a las ideas federales y democratica de artigas.
con respecto a las papeleras, creo que hay una gran probabilidad de que se construyan y eso es algo malo porque por mas que digan lo que digan una vez que esten funcionando, por mas que contaminen no las van a cerrar. por eso hay que oponerse ahora.
saludos.
Los Urugua ayudaron a los ingleses dejando aterrizar aviones de combate que iban hacia el sur "por razones humanitarias", dejaban reabastecerse y continuar viaje con todo el armamento.
Los brasileños, por el contrariao, antes de partir los desarmaban completamente.
No es que yo quiera que pongan las papeleras, sino que quiero decir que con las historias que tienen de servilismo hacia las potencias seguro que la van a ganar.
La unica solucion es pasarles por arriba y ademas romper relaciones y no permitir el comercio con ese pais como hizo Peron, por eso lo odiaban y dejaban aterriza a los aviones que bombardearon plaza de mayo y les daban asilo a los pilotos criminales.
Creo que debia abrirse un tribunal del Mercosur que decidiera en forma inapelable que determinacion tomar.
Esta ultima es una idea que se me ocurrio en este momento.
Me parece lo mas pacifico y Justo.
Saludos y gracias por contestar.
no sabia lo de malvinas. hay que entender igual el lugar que ocupa uruguay, que es un estado tapon entre argentina y brasil y entre argentina y las potencias extranjeras en el rio de la plata. tal vez por eso haya tomado esas posiciones.
tambien siempre fue sede de los disidentes muchos gobiernos de turno argentinos, desde la misma independencia, despues de la cual las fuerzasrealistas se agruapron en montevideo.
igual no tengo mayor problema con los uruguayos. me parece mal lo de las papeleras, es una intromision en la soberania y viola tratados proque la contaminacion va a pasar al lado argentino y se va a esparcir sobre el rio (aunque la contaminacion esta mal sea donde sea)
hace poco lei sobre una propuesta de greenpeace sobre la posibilidad de producir pasta celulosa limpiamente, es decir sin cloro y todo lo que le echan. las empresas no hacen esto por cuestiones economicas, hacerlo les daria menor ganancia.
saludos.
La cuestión de las productoras de pasta celulósica en las orillas del Río Uruguay
Por: Alfredo Ladrón González (especial para ARGENPRESS.info)
El tema de las productoras de celulosa requiere cuatro tipos de análisis:
- Respecto de tipo de desarrollo económico y social que pretendemos para nuestros países.
- Respecto de la cuestión tecnológica y del medio ambiente.
- Respecto de las relaciones entre ambos países y el MERCOSUR
- Respecto del futuro del sector foresto industrial.
1) Respecto del tipo de desarrollo económico y social
Como en toda producción de “commodities” la tendencia económica es que los procesos productivos sean crecientemente capital intensivo. Grandes inversiones para producir grandes cantidades de bienes con baja demanda de empleo (muchas plantas, de aceite por ejemplo, trabajan con la luz apagada porque no requieren mano de obra). Es por ello que la producción de pasta celulósica se localiza fundamentalmente en países o regiones con baja densidad de población y grandes extensiones territoriales con potencialidad para la forestación (Finlandia, Suecia, Canadá, etc.) y está decreciendo en los países industrializados derivándolas hacia Sudamérica (Chile, Uruguay, Argentina, Brasil) entre otros.
Es discutible el impacto de estas plantas en la absorción de empleo. Las empresas de Botnia y Ence instaladas al momento que producen entre 200.000 y 600.000 ton. de pasta ocupan entre 200 y 300 personas en forma directa y la producción forestal asociada es también de muy baja ocupación de personal dado el alto nivel de tecnología incorporada. No obstante, en los países nórdicos, los altos niveles de productividad se redistribuyen más equitativamente en la sociedad, dados los subsidios directos (seguros al desempleo) e indirectos (sistemas públicos de salud, educación, etc.), financiados por muy altas presiones tributarias que descansan sobre impuestos directos y sobre ganancias originadas en las altas productividades. No es esperable una situación equivalente en nuestros países dada la inequidad de la presión tributaria y la distribución del ingreso.
Debería ser objeto de un estudio más profundo las ventajas económicas y de costo-beneficio de la instalación de las plantas en el Uruguay. Por de pronto no es correcto calcular su beneficio en función sólo de la inversión prevista si no del efecto multiplicador que genera una inversión. Uno de los factores que se tienen en cuenta para analizar el tema es la inversión estimada de 1.300 millones de dólares y se corrobora diciendo que se trata de la principal inversión de la historia del Uruguay. El efecto multiplicador que sobre la economía uruguaya está dada por la forma en que la inversión potencia el PBI. En tal sentido debe recordarse que se trata de plantas llave en mano (se observa con los camiones de insumos de la construcción importados de Chile) y unos 800 millones de dólares de importación directa de equipamiento importados de Europa. Siendo así, el efecto multiplicador se deriva casi exclusivamente por el personal ocupado durante la etapa de construcción de las plantas.
Desde el punto de vista macro económico para el Uruguay, no es posible hacer un análisis más profundo hasta no conocer los subsidios, desgravaciones y compromisos adquiridos. De acuerdo a lo trascendido a la prensa el proyecto prevé para su etapa de ejecución exportaciones anuales por valor de 400 millones de dólares anuales. Por tratarse de capitales extranjeros es previsible que sólo queden en Uruguay pocos impuestos originadas en las mismas.
Debieran estudiarse el costo de oportunidad económico y social que tienen los proyectos. Esto es, los emprendimientos productivos que dejan de realizarse por llevar adelante estos proyectos y las repercusiones que tendrá la concentración de la propiedad de la tierra.
Es evidente que los proyectos celulósicos vienen siendo profundizados desde la década de los noventa, a partir de estrategias de desarrollo regional impulsadas desde el Banco Mundial. Ello explica la promoción y subsidio a la producción de eucalipto y la posterior adquisición de las tierras forestadas por parte de grupos españoles, finlandeses, norteamericanos y chilenos. En pocos años Uruguay cultivó unas 400.000 has. Esto es más del 60% de los bosques cultivados en la Argentina.
2) Respecto de la cuestión tecnológica y el medio ambiente
No existen tecnologías inocuas. Sí es posible minimizar los niveles de contaminación y localizar las plantas en áreas que afecten lo menos posible a la población, la flora y la fauna. De acuerdo a la bibliografía consultada y lo expuesto por las empresas y los grupos ambientalistas, la tecnología a utilizar (kraft) es la más utilizada en la actualidad por ser de impacto ambiental medio (la UE definirá en 2007 la instalación de nuevas plantas de este tipo en su ámbito), y por tener la mejor relación costo-beneficio, definida fundamentalmente por la calidad y blancura del papel obtenido.
Respecto de la materia prima, basta con analizar algunos artículos de carácter científico respecto de la producción de eucalipto globulus para concluir que no existe un único criterio para definir las ventajas de su cultivo. En general, coinciden en que el importantísimo nivel de producción de esta especie se fundamenta en la rapidez de su crecimiento y el tipo de fibra contenida. También se observan fuertes contraindicaciones por desertificación de los suelos aledaños y la escasa compatibilidad con otros cultivos y producciones (con excepción de la producción de miel).
En cuanto al tipo de contaminación del medio ambiente el informe de la Delegación Argentina al Grupo de Trabajo de Alto Nivel de la Cancillería Argentina (se adjunta) concluye en la falta de profundidad de los informes de impacto ambiental presentados por las empresas y en las consecuencias negativas que tendrán los residuos sólidos, líquidos y gaseosos sobre la costa argentina.
3) Respecto de las relaciones entre ambos países y el MERCOSUR
Como se analiza más adelante, es altamente probable que la localización de las plantas en la región de Fray Bentos obedezca a la cercanía del abastecimiento de la materia prima en su carácter regional: Uruguay más Mesopotamia Argentina. En el documento antes señalado de la Cancillería Argentina se abunda en consideraciones de carácter bilateral respecto del no cumplimiento de los pactos existentes respecto del uso compartido del Río Uruguay.
No obstante, dada la crisis que la economía uruguaya viene soportando desde hace años, es entendible que nuestros vecinos promuevan todo proyecto de inversión que implique algún tipo de movimiento que conduzca a mejorar, aunque más no sea, la ecuación macro económica y fiscal y que permita colaborar con los compromisos adquiridos para refinanciar la deuda externa.
El gobierno del Frente Amplio heredó la situación e intentó que la cuestión de las plantas celulósicas no sea objeto de análisis en la campaña electoral, por temor a caer en contradicciones con su base electoral. No obstante ello el entonces candidato Tabaré Vásquez cuestionó seriamente a las inversiones que eligen “instalarse en países subdesarrollados en condiciones que no se les permitiría en sus países de origen”. El hecho de no haber discutido el tema en su oportunidad fue, a mi criterio, un error político que llevó al actual gobierno a un callejón sin salida que, en el mediano plazo, puede convertirse en un “boomerang” para el partido gobernante por su falta de diferenciación con los partidos tradicionales.
La propuesta del gobierno uruguayo parece racional pero ingenua en el mejor de los casos: “… las empresas se comprometieron a no contaminar el ambiente. Si esto no fuese así el principal perjudicado sería el Uruguay y, por lo tanto, se tomarán las medidas que correspondan….” En otras palabras “ …no podemos paralizar las construcciones si todavía no contaminaron”
Por parte del Gobierno argentino y entrerriano no parecen haber tenido poca capacidad de anticipación a los hechos y se vieron desbordada por la reacción de la población de Gualeguaychú
A la condición de “dejar sin efecto los cortes de ruta”, se le interpone la “suspensión de la construcción” como determinantes para recomenzar las negociaciones.
La situación política planteada al momento, no pareciera tener retorno por la necesidad de ambos Gobiernos de mostrarse inflexibles a las demandas de sus bases electorales, pero los poderosos intereses económicos que están detrás de los proyectos permiten suponer que los mismos serán ejecutados.
La posibilidad de compatibilizar intereses políticos pasará necesariamente por la demostración del uso de tecnologías apropiadas que minimicen los efectos sobre el lado argentino o un mínimo desplazamiento de las plantas que garantice la no afectación a la población de Gualeguaychú. Ambas posibilidades tienen costo, que debe ser asumido por los gobiernos o las empresas, y requerirán de la mediación con un tercer país o institución.
4) Respecto del futuro del sector foresto industrial
Pareciera evidente que la localización de las plantas obedece en buena medida a consideraciones económicas de carácter regional. A las 400.000 has. forestadas en el Uruguay hay que anexarle las áreas cultivadas en nuestra Mesopotamia. Una producción de 1.300.000 ton. de pasta celulósica consumirá aproximadamente mas de cinco millones de m3 rollizos al año. Con una producción media de 20 a 30 m3/ha/año, es claro que para que un mega proyecto de este tipo sea sustentable en el tiempo, requerirá de crecientes cultivos de eucalipto en toda la región. El efecto aumentaría si, como se dijo en los medios de prensa, existiesen otros proyectos equivalentes del lado argentino y brasileño
El riesgo que se corre tanto del lado uruguayo (donde ya ocurrió) como del argentino e inclusive brasileño, es que se promuevan fuertemente forestaciones de muy rápido crecimiento destinadas exclusivamente al triturado y la producción de pulpa, en condiciones de monocultivo. Las consecuencias que una producción de este tipo tendría para el sector foresto industrial serían equivalentes a las que ya se observa con la producción de soja.
Algunos de los efectos negativos en el mediano plazo serían:
- Concentración de la oferta maderable en pocas empresas de origen transnacional y consecuente disminución de la capacidad de negociación de las PyMEs.
- Significativo reemplazo de otros cultivos por eucaliptos glóbulos y expansión de la frontera en el mismo sentido.
- Disminución de la oferta calidad y variedad de especies madereras nativas y cultivadas para el aserrado.
- Disminución de los precios de las maderas de monocultivo y aumento en las maderas más nobles para uso industrial.
- Sistemas extractivos fuertemente capital intensivos con menor efecto multiplicador en las regiones de incumbencia.